ANNA: «La música es el vehículo para decir lo que en la cotidianidad no dirías»

Definidos como la esencia del rock con voz de mujer, con la cadencia y el glamour que el género encierra y la potencia de sus sonidos, ANNA lleva menos de cinco años en los escenarios del rock. En unos días van a estar lanzando su segundo EP, consecuente a una gran lista de objetivos cumplidos a lo largo de este estrecho camino que, como banda, les permitió ubicarse en la escena más reconocida del under nacional. Previamente al lanzamiento de su último material, Mala Sangrehablamos con Mariela Santoro, cantante de ANNA.

-¿Cómo fue la convocatoria para grabar su primer EP en Enrique Santos Discépolo de la Universidad Nacional de Lanús? ¿Cómo seleccionaron los temas?

Además de ser la cantante de ANNA, soy docente en la carrera de Traductor Público en la Universidad Nacional de Lanús (UNLa). En esta universidad también se dicta la Licenciatura en Audiovisión. Yo sabía que una de sus materias incluía prácticas dentro del estudio de grabación en las que los alumnos trabajan de manera directa con una banda real en el contexto de grabación, para lo cual siempre convocan a bandas independientes. Envié nuestro material, para ver si era viable tenernos en cuenta para ese año, y así fue: la propuesta de ANNA les servía para los objetivos de la materia. Luego de comunicarnos que habíamos sido elegidos, tuvimos una reunión técnica de preproducción entre docentes y alumnos en el mismo estudio, donde nos explicaron que la grabación llevaría dos jornadas completas y que, a cambio, ANNA se llevaba el material en crudo (todas las pistas), que fueron las que entregamos a nuestro técnico de sonido, Juan Calleja, para la mezcla final.

Durante esas jornadas grabamos ocho temas completos; era básicamente todo el repertorio de ANNA hasta ese momento, porque la banda se había formado en mayo de 2015 y la grabación fue en noviembre de ese mismo año. De todas maneras, seleccionamos cuatro canciones: Baile mental, Metafísica digital, Lejos y Pasajera habitual. ¿El criterio para elegirlas? Fueron las que más nos gustaron en cuanto a calidad, las que mejor sonaron en la sesión de grabación en vivo (grabamos todos juntos como banda). Esas cuatro canciones quedaron plasmadas en el EP que lleva el mismo nombre del corte de difusión: Baile Mental, disponible en Spotify y en YouTube.

-En 2016 grabaron «Crack the whip», su único tema propio en inglés, ¿por qué decidieron hacerlo en ese idioma?

En la sala solemos improvisar mucho y de ese juego siempre surge alguna melodía copada. Fue Diego, el bajista, quien presentó una línea de bajo que nos atrajo a todos al instante, porque era pegadiza y bien ‘rutera’. A mí en ese ensayo no se me ocurría nada digno en español y empecé a tirar palabras en inglés, que espontáneamente fueron tomando la forma de frases coherentes. Terminé de escribir la letra después y culminó siendo un diálogo entre la banda y el público. El mensaje resumido sería: «Dejen atrás lo que escuchaban y elijan refugiarse en ANNA, nosotros les vamos a dar más». Es una letra ambiciosa y pretenciosa, pero ¿de eso se trata todo esto, no? La música es el vehículo para decir lo que en la cotidianidad no dirías. «Crack the whip» terminó convirtiéndose en una de las canciones más pedidas en nuestros shows en vivo: en parte porque llama la atención que sea la única en inglés y, por otro lado, porque es muy pegadiza, es imposible no mover la cabeza.

ANNA - Foto Oficial
ANNA – Foto Oficial

-¿Qué los llevó a incluir Seven Nation Army en la grabación de ese Live Session?

Jack White es un artista que admiramos muchísimo y ¿quién no conoce ese hit? Pero era una obviedad tocar la versión original durante la filmación de la Live Session. En algunos ensayos, ya habíamos jugado con la ‘deformación’ jazzera de la canción. Me acuerdo que el día que terminamos de filmar la Live Session estábamos agotados, porque habíamos estado desde las 10 hasta horas muy tardes de la noche tocando nuestros temas con la presión que implica filmar con tres cámaras. Los chicos no querían saber nada con tocar una canción más, pero yo les dije: «Hagamos nuestra versión Seven Nation Army». Los gritos de todos fueron: «¡No!», pero insistí un poco más y la tocamos. Fue una única toma, tipo para dejarme tranquila, pero yo sabía que iba a servir. Y no me equivoqué: esa versión terminó siendo elegida para cerrar nuestra Live Session, lo cual fue una gran decisión: es un homenaje a un artista que admiramos y, además, la elección de un cover o su forma de versionarlo también dice mucho sobre el perfil de la banda en sí.

En mayo de 2016, la banda autogestiona su primera filmación en vivo en formato Live Session. Las canciones seleccionadas para dicha grabación fueron Arlequín, Delirio, Sintiendo el final, Crack the wip (el único tema propio en inglés) y para cerrar la sesión se incluyó una versión totalmente original de Seven Nation Army de The White Stripes.

-¿Cómo vivieron la experiencia de llegar a las semifinales del concurso Camino a Abbey Road? ¿Cómo fue la relación con las distintas bandas que pasaron por el certamen?

Desde que decidimos participar en el concurso, sabíamos los riesgos y a qué nos sometíamos. Siempre hay sospecha y desconfianza, no terminás confiando plenamente en todo lo que sucede, pero a la vez querés confiar. Es una relación de amor y rechazo paralelas. Nosotros buscábamos difusión, hacer ruido, llamar la atención, expandir nuestra música a otros posibles oyentes. Nos pareció una gran oportunidad. Y de hecho esas semanas que duró el concurso tuvimos gran difusión en las redes (porque siempre una estructura armada como la del concurso es de gran ayuda). ANNA fue una de las cuatro bandas que llegó a las semifinales por haber sido votada por el público, lo cual no es un dato menor: el apoyo que sentimos fue enorme e inconmensurable. La instancia semifinal implicó un show de 30 minutos por banda, en distintas fechas. Nosotros subimos al escenario con la artillería pesada: presentamos Baile mental, Lejos y Arlequín. Lo disfrutamos mucho, más allá de los nervios y las limitaciones temporales: tocamos en un Quilmes Studio (San Telmo), que es un escenario muy deseado por cualquier músico, frente a un jurado conformado por artistas reconocidos y gente de la industria y, además, tuvimos la oportunidad de conocer otras excelentes bandas con propuestas musicales diferentes. La relación con estos grupos fue efímera, pero muy respetuosa y cortés mientras duró: todos queríamos ganar, todos entendíamos que era un concurso. Teníamos nervios y la cabeza a mil tampoco te permite la naturalidad y calma necesarias para entablar otro tipo de vínculos.

ANNA - Foto Oficial
ANNA – Foto Oficial (Videoclip Desangelado)

-Actualmente se encuentran en proceso de grabación de su segundo EP ¿qué diferencias y similitudes le encuentran con el primer EP que grabaron?

Mala Sangre, nuestro segundo EP que verá la luz en noviembre de este año, es similar al anterior desde lo conceptual. En lo personal, me ocupo mucho del impacto que, en principio, trato que esté presente desde el arte de tapa. En los dos casos, utilizamos composiciones fotográficas del genio Santiago Bubis. En el EP Baile Mental, se muestra una abeja con sus colores brillantes y reales resaltados sobre hojas o plantas en color gris. En Mala Sangre se destacan los colores fríos como azules, negros, grises. Se muestra un brazo colgando desde algún lado que no se ve, casi rozando el suelo, y de dicho brazo cae sangre azul que chorrea todo el piso. Es decir, los dos tienen un arte de tapa que intenta generar un efecto particular. La fantasía es que la gente se quede mirando esa tapa y piense: «Acá me están queriendo decir algo más».

Respecto de las diferencias, creo que Mala Sangre envuelve un concepto mejor desarrollado y mejor acabado, sobre todo desde la lírica: Mala Sangre no es el nombre de ninguna canción del EP (otra diferencia con el anterior), es un concepto que intenta abrazar a las canciones que lo componen, que abordan preocupaciones, angustias, penumbras, estamentos y fenómenos sociales, entre otras cosas, propios de nuestros tiempos, de los cuales somos prisioneros y por los que nos hacemos ‘mala sangre’. Y una gran, gran diferencia es que Desangelado, corte de difusión del segundo EP, logró que fuera también el primer video oficial de ANNA. Esto una apuesta artística que habíamos hecho con el primer EP.

-A pesar de tener pocos años en el ruedo llevan muchos logros como banda, ¿qué retrospectiva hacen de estos pocos años y cómo se ven el futuro?

Como bien remarcás vos, hemos alcanzado muchos logros siendo una banda tan joven: grabamos dos EP, participamos en concursos, filmamos una Live Session, lanzamos el primero videoclip para Desangelado, dimos una nota en TN La Viola y pudimos tocar en un montón de lugares de la escena local. Cuando charlamos de esto con los chicos, siempre los comentarios son de sorpresa, felicidad y gran ansiedad por lo que vendrá. Queremos seguir creciendo, aprendiendo algunas cuestiones que no son netamente musicales, aspirar a tocar en vivo en lugares cada vez mejores en cuanto a sonido y deseamos seguir conquistando nuevo público. Nos tomamos este proyecto en serio y sentimos, sinceramente, que ANNA no tiene techo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *