Blackabél: «Nuestro único límite somos nosotros mismos»

Blackabél
PH: Melisa Fernandez (El ojo verde fotografía)

 

Trataremos de mejorar lo que nos dejó 2014. Fue muy positivo y de mucho crecimiento, pero como dice el tema, se hace camino al andar, analiza Juan D’Andrea, guitarra y voz de Blackabél cuando le preguntan por el destino de la banda. La primera parada que tendrá ese recorrido durante el 2015 será el próximo domingo en el Hard Rock Café de Buenos Aires, donde presentarán su segundo disco La nada y el todo.

 

Todo trayecto tiene un punto de partida, y el de Blackabél se gestó durante el año 2006 luego de que uno de los guitarristas de la banda, Yamil Sara, insistiera con la idea de juntarse a tocar en una sala. El resto del grupo accedió a la propuesta sin mayores expectativas y se juntaron, en el ya desaparecido Vertical Studio del barrio del Abasto. Al ver que en batería y bajo no contaban con experiencia previa pero pudieron sacarlo adelante, los integrantes fueron tajantes y reflexionaron en que no habían empezado de cero sino de menos diez. Cuando recuerdan esos momentos, sostienen que les aportó una libertad absoluta sin prejuicios ni preocupaciones, dejándoles salir las ideas y poder hacer una zapada de 40 minutos sin parar.

Las escuchas de aquellos primeros ensayos que grabamos hoy nos causan asombro y gracia, pero en su momento y de alguna manera, nos motivaron a volver a la sala y seguir tocando”, recuerda Juan y tras varios meses, con alejamientos e ingresos de nuevos integrantes, comenzaron a afianzarse y encararon el proyecto de una manera más seria, bautizándolo finalmente con el nombre de Blackabél. Por aquel entonces estaba conformada por Juan Manuel D´Andrea en guitarra y voz, Yamil Sara en guitarra, Luis Cabrera en batería, Lucas Gómez en bajo y Alejandro Cuellar en percusión hizo su primer show en Tabasco en 2007. Al ver la buena recepción del público, tanto en Buenos Aires como en el interior, y al contar con un extenso repertorio propio se metieron en la pre-producción de su primer disco, que saldría finalmente en 2011.

El alejamiento de algunos integrantes de la banda, como Luis Cabrera y Lucas Gómez, hicieron necesario que se rompiera con el pensamiento de no incorporar a alguien que no fuera previamente amigo. Fue así que Camilo Baila se unió como bajista, luego de haber improvisado unos minutos con él y descubrieran una “conexión interesante y fluida”. “Su llegada nos dio una solidez y precisión muy importante, que junto con el aporte del virtuosismo y la calidad profesional del nuevo batero Ale Lambrini, encontramos un equilibrio en la base rítmica que no tenían hasta el momento”, afirma Juan con respecto a los cambios que reestructuraron los reestructuraron hasta el día de hoy.

Entre las cosas que a Blackabél le sucedieron siguiendo ese camino, llegaron al memorable Estudio ION para grabar sus dos materiales discográficos, Puertas en 2011 y La nada y el todo en 2014. Aseguran que más allá de que es un lugar acorde a lo que aspiraban grabar, el prestigio y la calidad sonora y de gente que trabaja ahí como Osvaldo Acedo y Alejandro Saro es increíble. El resultado de todo ese proceso fue aún más satisfactorio cuando empezaron a sonar en radios como Vorterix y Nacional Rock, en las cuales obtuvieron excelentes críticas del público y de diversas personalidades del ambiente, entre ellos Alejandro Medina, Willy Quiroga y Eduardo Frezza, cantante y bajista de una de las bandas argentinas más trascendentes como El Reloj, con quien tuvieron la oportunidad de compartir escenario.

Blackabél 1
PH: Melisa Fernandez (El ojo verde fotografía)

 

Al haber pasado cuatro años de la grabación de su primer álbum, los Blackabél aseguran que su impronta es muy notoria y que viene desde ese tiempo, pero a la vez consolidaron su esencia a partir del segundo disco, al cual definen como muy contundente, sólido y concreto. Hablan de su sonido como elevadas dosis de energía, poder y sentimiento, ya que aseguran que es muy sentido lo que hacen y es una música elaborada, donde cada tema tiene un trabajo y un alto nivel de arreglos, aunque al ser una banda de búsqueda y evolución, día a día están descubriendo lo que son. ¿Los límites de Blackabél? “Nuestro único límite somos nosotros mismos. Y creemos que el techo de lo que podemos dar es infinito. De manera, que ese es nuestro camino”, aseguran.

 

 

Nani Demicheli @nanidemicheli

Luz Perez @perezluzc

Vicky Belohlawek @VickyBelohlawek

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