Cuentos Borgeanos regresa

 

2014-05-25 00.37.11

 

Pasadas las 23 sonaron los primeros acordes y ya nadie recordó el frío polar que helaba las calles de Avellaneda, en el sur del conurbano bonaerense. El sábado 24 de mayo en Mutar Bar, Cuentos Borgeanos realizó su última presentación antes del lanzamiento oficial de su quinto disco Postales, previsto para hoy a la tarde en un show exclusivo en las instalaciones de Sony Music Argentina.

El track número 6, Animales, es el primer corte de difusión de este material discográfico producido por Adrián Sosa (Bajofondo) y Aníbal Kerpel (exintegrante de Crucis y socio de Santaolalla). Postales marca el regreso de la banda luego de que, en 2010 anunciaran su separación, Abril Sosa en voz, Diego López en Guitarra y Lucas Hernández en batería presentaron un show explosivo tocando clásicos de la banda y temas de su nuevo disco como Volar  y Animales, acompañados por Alejandro Crimi en bajo y Mariano Albergoli en segunda guitarra. Al terminar el concierto, un Abril Sosa sumamente relajado relata sus primeras sensaciones después de este show.

 

¿Cómo te sentiste sobre el escenario hoy?

Bien, estuvo buenísimo. Para mi el escenario es como una transformación. Se revelan muchas cosas que las canciones me van enseñando, es lo que siento. Cada vez que las interpreto, es como que hay una enseñanza nueva y me dejo llevar por eso. Muchas veces, y me pasó desde muy chico, la gente pensaba que estaba drogado o loco. Pero sí, hay una alteración porque el ritual del show tiene algo de eso. Justamente tocamos Animales que es una canción del disco nuevo y habla un poco de eso.  Más bien soy una persona tranquila pero en el escenario cambio, es como una droga y muy rica.

¿Cómo fue el proceso hasta llegar a el lanzamiento de Postales?

El disco es un período tan largo, desde que empezás a componer, hasta que sale el disco pasa un año y medio, que uno se mete en una especie de purgatorio. Está en una espera, no sabes si se va al infierno, o al cielo, puede ser buenísimo o malísimo. ¡Qué el disco vea la luz! Vimos la cajita, ya es un hecho. Como lo hablaba con mi amigo Antonio Birabent, en definitiva lo importante es la canción, después si va bien o mal no importa, la recompensa es haber hecho el proceso, y en esa felicidad estamos.

¿Quién escribió las letras?

Siempre las escribo yo. Es un poco mi función. Las canciones nacen a veces de ideas mias, a veces de los chicos. Las terminamos en la sala, pero a la hora de escribir cada letra la paso mal, me cuesta mucho, realmente, lo padezco.

¿Qué tomás como inspiración?

Todo. O sea, escribo en cuadernos, computadora, me grabo la voz, voy a un bar, a un restaurante, me quedo en mi casa, escribo a la noche, a la mañana, no escribo. Todo para mi es una inspiración y un dolor. Difícilmente narre sobre un hecho histórico, o una historia superficial. Voy a escribir sobre cosas del corazón, el problema humano, sobre lo que a mi me urge y me pesa.

¿Te modifica en algo cuando compones para Cuentos Borgeanos que cuando lo haces para tu carrera solista?

Creo que sí… pero no sé en qué. Sobre todo porque el disco que hice solista no tenía ninguna finalidad. Lo hice y ni sabía que lo iba a editar, simplemente surgieron las canciones. Esa perspectiva era diferente ya que cuando vos tenes que correr para hacer una canción es porque la tenés que grabar para editarla. Diferente es que la creas para nada, para nadie, eso me pasó con El piloto ciego (su disco solista).

En Postales, ¿cuál es el tema que te representa más?

Entre dos y tres es una canción que le regalé a mi esposa, Silvana D’ Abriola, y después se la mostré a los chicos y les encantó. Nosotros hace muy poco fuimos papás y cuando vos estás muy enamorado de alguien, la sensación es ‘te voy a amar para siempre’, esa cosa de ‘somos únicos’, ‘nosotros dos contra el mundo’, el romanticismo. Pero cuando tenés un hijo ya no son más dos. Entonces por eso es Entre dos y tres. Siempre hay uno en el medio que también es fruto de ese amor, y es una hermosura. Y esta canción es muy profunda para mi vida porque habla de esa felicidad que es tener un hijo, y que sea en un contexto de amor.

La tapa del disco es diferente a todas las anteriores.

Si, es que justamente buscamos eso. Iba a tener un fondo negro  y dijimos: ‘¡No! Basta de fondo negro’. Fue blanco y está bueno porque en el lomo de este animal hay como pequeños detalles a descubrir, como mensajes. Por ejemplo, en una que tocamos hoy, hay una canción que dice ‘como en una escena de Truffaut’, entonces en el lomo está la imagen de un afiche de una película de él. Pequeñas cosas que van sumando.

 La elección de la artista, ¿cómo fue?

Es la novia de Diego, el guitarrista. Queríamos hacer un collage. El libro son como postales sueltas que a la vez son un reflejo de lo que nos pasó este año: pasado y presente. Una superposición de cosas.

¿Cómo sigue la presentación del disco?

Ya arrancamos a tocar. Vamos a girar por el país también. Nos vamos a Córdoba, a Neuquén, a Rosario. El 27 de septiembre presentamos el disco oficialmente en Vorterix, un show más grande. Es la mejor parte, es el ritual del que hablaba antes.

 Después del nacimiento de Nilo, ¿cómo sentís que te cambió la relación con la banda y con el público?

El nacimiento Nilo es la causa de la vuelta de Cuentos. Cuando me enteré que mi esposa estaba embarazada, dije: ‘No quiero cargar con mochilas negativas en mi vida’, lo que no va, lo voy a soltar, voy a sacarme esa mochila. Con Cuentos hacía tres años que estábamos separados por boludeces mínimas, un día nos juntamos a charlar, y les expresé que quería empezar ese momento de mi vida con ellos al lado mío. No con el regreso de la banda, sino que la reunión la planteé a nivel humano. Fuimos a tomar una cerveza, nos metimos en la sala y ahí hicimos un tema, dos, y ahí salió Cuentos nuevamente. Pero todo esto tuvo que ver con la gestación de Nilo. Soy una persona muy sensible en el buen sentido de la palabra, y un romántico. Entonces cualquier cosa que me pase en la vida le voy a poner cine, le voy a poner una película, y me voy a nutrir de ese episodio tan importante.

¿Qué fue lo que dejaste?

Mucha gente. Hace unos años leí el libro de un sociólogo que decía eso, que hay que aprender a tirar gente, viste cuando tenés un saco y decís: ‘No lo uso, entonces lo tiro’, eso. Con ese sentido de romanticismo que yo le veo a las personas, muchas veces hasta me enamoro de la gente que me hace mal. En ocasiones que ya no podés pensar, dejalas a un lado porque no queda otra. Cuando tenés un hijo te tenés que levantar a las tres a acunarlo, ya no interesas mas vos.

 Volviendo al disco, más allá de la música hay mucho esfuerzo puesto en que el material sea original y atractivo, ¿Te molesta que las personas descarguen música de Internet?

No, de hecho descargo también. He conocido bandas que están buenísimas, hasta irlandesas que nunca me hubiese comprado un disco y si llegaba acá saldría 180 pesos, tampoco lo hubiese comprado. Así que a través de You Tube, o bajarte desde el Torrent, creo que uno puede conocer bandas, entonces me alegra que eso pase. El que realmente se interese va a comprar el disco, porque es mentira que no se venden. No tanto como antes, obvio. Pero también siento que es una forma natural de seguir con la música, está pasando esto, no importa, lo acepto y a mi me gusta. No nos vamos a hacer millonarios, por lo menos acá. Tengo una larga carrera y nunca viví de ellos, fue más de los shows. Descarguense pero compren también. ¡Si descargan y no nos vienen a ver, cagamos!

 

Vicky Belohlawek @VickyBelohlawek

Luz Perez @perezluzc

@VBelohlawek

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *