DESORDEN PÚBLICO: «Gritamos cosas a este mundo loco y tuerto en el que nos tocó vivir»

La banda venezolana de ska se va a presentar en Groove el 1° de junio. Esta fecha forma parte de la gira que están haciendo por Latinoamérica y que los tuvo tocando durante esta semana en MéxicoHoracio Blanco, cantante y uno de los miembros fundadores de Desorden Público, nos contó sobre estas tres décadas que llevan de carrera, la situación en su tierra natal y cómo la reflejan en su música; y por supuesto sobre su show en Buenos Aires.

– Si tuviesen que elegir cinco hitos de estos 30 de carrera, ¿cuáles serían?

Para empezar, haber sido los primeros en levantar la bandera ska en Venezuela, en la segunda mitad de los 80, cuando muy pocos sabían qué diablos era eso. Luego, ser la primer banda ‘rock’ de nuestro país en hacer crossover entre radios juveniles (formato pop/rock) y radios populares (formato tropical) y la primera banda venezolana, de nuestra onda, en visitar en tours cuatro continentes. También haber sido la primer banda ska venezolana en grabar en siete idiomas y en ser nominados a los US-Grammy. 

 – ¿Cómo es atravesar y unir generaciones al momento de pensar y escribir la composición de la letra de sus canciones? 

Desde siempre el punto de partida para trabajar nuestra poética ha sido, en esencia, el mismo: inspirarnos en lo que se dice y se siente en la calle, valernos de esas sensibilidades y reflexiones colectivas y rearmarlas en versos y prosas. Quizá eso ha sido lo que le ha dado vigencia a nuestras letras a través del tiempo. ¿Y la música? Pues ahí nos damos gusto. Obvio que el ska es columna vertebral, pero de puristas nada. Echamos mano de cuánto invento rítmico, armónico y melódico nos suene bien. A veces la pegamos, a veces no tanto, pero igual la nuestra es la constante reinvención. 

Desorden Público tiene nueve álbumes oficiales en su haber, dos DVD, varios temas en los primeros puestos de las carteleras discográficas, dos libros biográficos, innumerables presentaciones dentro del país, muchísimas e importantes incursiones en Estados Unidos, Centroamérica, el Caribe, Europa, Asia y Oceanía; y actualmente se encuentran grabando un próximo álbum.

 – ¿Cuáles son las principales diferencias entre aquel primer disco y el que están grabando ahora?

El kilometraje. La experiencia como compositores, ejecutantes y animales de estudio. Ahora las cosas fluyen más rápido. El alcance de la mirada también es más ambicioso, más lejano. La verdad nos gusta mucho más lo nuevo.

 – En una entrevista comentaban que su propuesta en este momento tan convulsionado a nivel político y social era dejar un poco la crítica y focalizarse en unir, ¿cómo se logra este trabajo cuando hay tanto por salir a decir?

El reto es cómo ser parte del soundtrack de esta nueva venezolanidad, esta nueva forma de entendernos, siendo una nación que se reinventa, en gran medida, fuera de sus fronteras. Es un momento en el que se requiere conexión y por supuesto esperanza, sin dejar de lado el humor y la fiesta. Quién sabe si lo lograremos o no, pero hacia allá vamos remando (y somos muchos).  

 – ¿Cómo definirían Panamezuelans? Evaluándolo desde el contexto que origina la movida y desde el lugar de hacer frente a lo malo, a través de la música. 

Viajamos hace unos meses a la Ciudad de Panamá y nos tocó presenciar, en un mismo lugar y momento, un corte longitudinal completo de la sociedad venezolana en migración. Ahí estaban los dueños del restaurante donde cenábamos, clase media profesional, que fueron a invertir. Estaban los chefs. Los meseros. El valet parking. Y en la acera, un chico que tragando fuego y haciendo malabares pedía dinero a los coches en el semáforo. Todos venezolanos. Sentimos era momento de hacerle una canción buenaonda a ese lindo y cálido país, que sobre todo diera gracias. Ahí nació la llave con los colegas de Los Rabanes. Echamos mano del ‘regué‘ panameño, del dembow, de la murga, pero también de lo salsoso ‘williecolonesco’, del cuatro venezolano en tumbao calypso guayanés. Y así quedó.   

 – Pensándolo en retrospectiva, ¿se quedaron cortos con Los que se quedan, los que se van? Es decir, ¿pensaban que todo iba a llegar tan lejos?

En ese tema hay un momento de la letra en el que enumeramos personas y lugares. Cuando lanzamos la canción, llegaron muchos comentarios a nuestro Facebook. Recuerdo la sorpresa que nos causó la comunidad venezolana de Johannesburgo en Sudáfrica, o también la de venezolanos que estaban en Tasmania en Australia. ¿Sabes qué nos decían? ‘¡Hey, no se olviden de nosotros!’ Creo nadie podía predecir la magnitud y forma en que nuestros paisanos se dispersarían en tan pocos años por el globo entero. Y ese proceso, no se detiene.  

Los inicios de Desorden Público se remontan a julio de 1985 cuando unos inexpertos muchachos inspirados fundamentalmente por el ska jamaiquino y el movimiento Two Tone inglés, rasgaban y martilleaban por primera vez ante un público sus instrumentos en un hermoso club de montaña llamado Junkolandia

 – ¿Qué quedó de Junkolandia en los shows que hoy están haciendo?

¡Mucho! Seguimos haciendo con bastante frecuencia canciones que tocamos en ese, nuestro primer show, que se hizo un 27 de julio 1985. Pero no solo son las canciones. Desorden mantiene muy viva la esencia hágalo-usted-mismo, punk, iconoclasta, disconforme, burlista, fiestera de aquel Big Bang creativo a cuya fortaleza e inercia debemos nuestra vitalidad. 

 – Con sus giras tienen la oportunidad de visitar constantemente distintas ciudades del continente, ¿Cómo ven el ska latino?

En México es impresionante. Nunca vimos un lugar del mundo donde el ska fuese tan popular y masivo. Siguen teniendo fuerza las escenas de Centroamérica y de todo el eje Andino. Argentina igualmente. Pero también hay mucho ska latino en los Estados Unidos. Es un género que, además, ha adoptado mucho de sus herencias regionales, y que se ha diversificado echándole mano al jazz, al reggae, a la cumbia, etcétera. ¡Claro que hay un perfil ska propio de nuestra región! En resumidas cuentas: hay mucho, y en lo mucho también muchas cosas buenas.

 – ¿Qué pueden adelantar del show? Ya sea sobre la puesta en escena, si van a haber invitados o cómo fue la conformación de la lista de canciones, teniendo una discografía tan grande.

Vamos con un set fiestero. Más música non-stop que habladerías entre tema y tema. Queremos veros bailar mucho. Y obvio nos pasearemos por lo largo y ancho de nuestros 33, quizá con un cariño extra en el repertorio del Bailando Sobre las Ruinas, dada la vigencia de lo que ahí cantamos. 

 – Para alguien que nunca los escuchó, ¿Qué rasgos de la banda destacarían para invitarlos al show?

Unos caraqueños bastante tercos que desde los 80 decidieron nunca colgar los guantes, que gritamos cosas a este mundo loco y tuerto en el que nos tocó vivir, que llevamos felices la herencia de la sabrosura caribeña solo que un poco más rabiosa de lo habitual, y que siempre vamos en onda respetuosa y agradecida a cada lugar que visitamos. 

Luz Perez @perezluzc

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