Duermevela conquistó La Trastienda

Noche del domingo, mucho frío en toda la Ciudad de Buenos Aires, pero dentro de La Trastienda se transpiraban muchas Promesas del Rock. En esta velada, la música estuvo a cargo de Gran Raíz, Vumetro y más tarde, Duermevela, quienes además adelantaron parte de su nuevo material: Maldito corazón.

Luego de los shows de las dos primeras bandas, las cuales dejaron entradas en calor a las más de 200 personas que estaban presentes, llegó Duermevela a las 22:30 clavadas. Apenas tocaron los primeros acordes, una ola de gente se avecinó al escenario para transmitir el apoyo hacia la banda. Con un look dominado por el color negro, anteojos, gorros y sombrero, los chicos estuvieron a la altura de lo que es estar tocando en un lugar como este. Largaron toda la carne al asador desde el comienzo, que lo hicieron con algo que los representa mucho: La trinchera. ¿Quién no tuvo un hogar como trinchera, no? Batería a más no poder, Nacho Santoro sabe cómo mover esos brazos. Los gritos alentando y las cabezas agitándose eran el paisaje mezclado con las luces de colores. «Llaves que no abrían ninguna puerta. Barcos hundidos en la tormenta«, cantaba Lucas Ordoñez, la letra del segundo tema Maldito corazón. Antes de que empiece a sonar No lo sé, el cantante agradece al público: «Esperamos que lo disfruten y de estar a la altura de la situación. La Trastienda es un sueño cumplido«, expresó emocionado. 
En la mitad exacta del show, la voz de Duermevela interactua un poco con la muchedumbre, fiel debajo del escenario y dedica la siguiente canción a un amigo de la banda, esta era Alicia en el país de las moscas. Para la introducción, el iluminador bajó las luces. Sólo se veía Lucas, y Juan Ignacio Tubio Monaco quedó agachado con su bajo colgado, hasta que comenzó la acción. Los solos de Diego Manatrizzio con su guitarra son perfectos para degustar. La conexión entre la banda y las personas dentro de este lugar con tanta historia era de pura complicidad, es así como los coros estuvieron a cargo de la gente. Las chicas de la esquina seguían para que la fiesta ya esté en tiempo de descuento. Los protagonistas de este track fueron los solos de Martín Alejo Pensado en los muchos teclados que tiene, para que después lo siga Darío Corbalán haciendo rugir su guitarra. ¡Otra estrella de la noche fue el sobrino de Nacho que con menos de 10 años no paraba de alentar a su tío!. 

Era el momento de presentar a los músicos y los aplausos taparon sus respectivos solos. Luego, Neuronas en conflicto comenzó a sonar haciendo bailar al público con este rock and roll. Llegando al final, como casi último Tertable levadura del ser estaba logrando su cometido. Se despidió Lucas y una guitarra hizó unos punteos conocidos por todos: Johnny B. Goode de Chuck Berry, fue la elegida para que los presentes se queden con ganas de más. El plan salió a la perfección. Así pasó Duermevela en La Trastienda con un show de 50 minutos. ¿Pronto habrá una próxima?

 
Vicky Belohlawek @VickyBelohlawek
 
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *