IndieFuertes: una flora, un silvestre y un planeta conviven en la noche porteña

Una vez más, como desde hace varios años, el ciclo Indifuertes propone una curaduría dinámica con line ups que son muestras del sonido del momento, de qué músicas atraviesan los aires porteños. En esta oportunidad, las bandas convocadas podrían alinearse dentro del sonido Indie Pop, con pulsos sintéticos recibidos desde los sintetizadores ochentosos-noventosos. Así es que Dharma y Flora, Un Planeta y Silvestre y La Naranja hicieron las delicias de la noche.

El despegue de la nave, esta noche, está a cargo de los Dharma y Flora, un conjunto muy influenciado por las camisas «Angelo Paolo» (googleé milenial) y “el deme 2” de los noventa. La banda está conformada por Luciano «Lucho» Scattini en voces, Pedro «Pipo» D’Agostino en bajo, Julián Irigoyen en la batería, Tomás Iglesias en teclados y Martín Kaucher en guitarra.

Esta agrupación sobre el escenario cuenta con usa estética cuidada y un sonido muy prolijo, con pulso electrónico como base pero ejecutando sobre él a sangre. Tanto los bajos como los solos de guitarra hacen pasar a segundo plano las secuencias o sonidos digitales presentes. En su performance juegan con matices de tintes románticos y canciones para que la gente baile encantada por su beat. Destaco sobre el final del set un potpourrí de canciones de Luis Miguel (sí…como lo están leyendo). La selección es parte del repertorio más bailable del astro mexicano con temas como “Tú, sólo tú” y “Será que no me amas”, entre otras sumando el aporte de un saxo a su alineación. El cierre fue con el adelanto del nuevo trabajo de la banda llamado “Todo Pleno” que denota una nueva evolución del grupo, la cual el público claramente acompaña.

Luego de una breve espera llego el turno de Un Planeta. Este grupo cercano a una década de formación abordo el escenario aportando un ambiente más profundo, sórdido y oscuro en contraste a sus predecesores. Su sonido tiene reminiscencias a pasajes de canciones de «Spiritualized», mezclado con una atmosfera lisérgica como las de MGMT o los mismos Tame Impala; Los australianos son de los principales exponentes de este audio. Sustentados en el beat de baterías electrónicas con teclados y secuencias post punk la banda genera el movimiento de los asistentes con cósmicos punteos de guitarra.  Es para destacar el manejo de las luces en algunos temas, su perfil experimental los hace recorrer por momentos senderos cercanos al Hip Hop e inclusive al Trap. Cuándo su cantante prescinde de la guitarra la banda se aploma en sus secuencias, es aquí cuando la voz se libera y apodera del escenario. Sobre el final del show el aporte de una flauta traversa dio distinción al tema más bailable de su set.

Una intro instrumental anuncia el comienzo del último show de la noche, Silvestre y La Naranja. Con un perfil cancionero esta agrupación recorre un camino de amores y desamores en su repertorio. Esta ajustada banda cuenta con un vocalista carismático que interactúa con el público naturalmente durante las líricas haciéndose carne en las letras, aportando dramatismo a la escena. De las bandas que se presentaron esta noche ésta última es la que sobresale por los matices de su lista, logrando interesantes contrastes entre tema y tema, captando por completo el foco de los asistentes. Sus pasajes psicodélicos y puentes instrumentales generaron una atmósfera épica en el desarrollo del show. Se dio un gran momento cuando ingresaron vientos como invitados para tocar uno de los últimos cortes de la banda llamado “Todas esas tardes”.


El saldo de la noche fue encontrarnos con tres bandas dentro de un género pero con su toque distintivo, formando un todo que entusiasma y demostrando que el porvenir de ellas será prolifero.

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