Los Vestigiosos de la Burda: «Nos fuimos endureciendo sin perder la ternura»

Los Vestigiosos de La Burda - Facebook Oficial

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Son una banda que lleva casi una década de rodaje y este sábado en Melonio Bar van a estar presentando su último trabajo, una obra creada con rabiosa irreverencia e irredenta libertad. Concebida como una trompada a la remilgada corrección de estos tiempos.

Vodevil, grabado en Estudio ION y mezclado en Astor Mastering ya tiene unos meses de vida y verá la luz en la ciudad de Buenos Aires gracias a la semblanza en vivo de la guitarra de Iván ‘Ruso’ Galindez, el bajo de Juan Pablo Bottaro y la voz Alejandro ‘Jano’ Mengano, quienes forman Los Vestigiosos de la Burda.

Jano nos cuenta cómo fueron los inicios de este trío musical, sus experiencias y retrospectivas, cómo llegaron a compartir escenario con Almafuerte y cómo fueron convirtiéndose en la banda consolidada que son hoy.

Los Vestigiosos de la burda - Melonio Bar

 – Hace casi 10 años se largaron como banda haciendo covers, ¿qué retrospectiva hacen de ese primer EP?

Si bien es cierto que los covers siempre formaron parte de nuestras vidas, nuestros primeros pasos musicales fueron dados con un repertorio propio y bajo el imperativo de expandirlo a fuerza de composición y trabajo constantes. Nuestro primer demo refleja esa pulsión de soberanía, con seis temas de factoría 100 % vestigiosa.

– ¿Qué les fue quedando de esa experiencia y que fueron desechando en el camino?

Nos fuimos endureciendo sin perder la ternura. No sólo por curtirnos en los avatares del bajo fondo rockero (en particular el porteño), sino también porque aprendimos a desconfiar de las expectativas y a amansar nuestros egos. En el plano musical, crecimos mucho y adquirimos un sonido bien definido de carácter duro, sin vacilaciones.

– ¿Cómo fue el proceso de pasar de tocar covers de bandas reconocidas a entrar a un estudio para grabar canciones propias?

La verdad es que nunca grabamos canciones ajenas, es algo que sería interesante realizar. En cuanto a grabar nuestros propios temas, que es lo que siempre hemos hecho, es un proceso fabuloso, plagado de adrenalina y vértigo. Es como rendir un examen consagratorio, pero de algo que te apasiona y sin la necesidad de buscar la aprobación de profesor alguno. Tanto en Panda como en ION, donde grabamos nuestro primer y segundo disco respectivamente, vivimos momentos que quedaron grabados a fuego en nuestras vidas.

– ¿Cuál era la impronta de la banda en La Gesta de los Impacientes y cuál es en Vodevil?

En La gesta de los impacientes, había una cuota mayor de ansiedad, cierta teoría del caos llevada a la práctica y un espíritu propio del retador que hace una apuesta desconociendo sus posibles consecuencias. En Vodevil, teníamos más claras las intenciones musicales y también quisimos cantarle retruco a la estética oscura y estridente de Los Vestigiosos. El resultado superó nuestras ambiciones.

– Se definen como una banda con una fuerte crítica social, ¿cómo fue variando este tema a lo largo de su carrera en cuanto a las novedades políticas y sociales que vivimos en este último tiempo?

Creo que, por un lado, estamos sobreviviendo a nuestras propias existencias y a las tragedias de la historia, con sus ciclos de gatopardismo explícito. No hay forma de abstraerse a lo que nos acomete como sociedad, y no concebimos a la música como un mero entretenimiento. Creemos sí, que es un medio para rebelarnos ante el conformismo y la resignación, en todas sus formas de consumo y sopor. Por otro lado, la adversidad es una invitación a salir adelante, apelando a la creatividad y a la prepotencia de trabajo.

– ¿Cómo fue la experiencia de compartir escenario con otra banda con tanta referencia política y social como Almafuerte?

Fue un hermoso desafío, un salto en la calidad de nuestra organización interna, una excusa para consolidar el laburo en equipo de todos y todas lo/as que hacemos Los Vestigiosos de la Burda en el día a día. Además de todo eso, disfrutamos mucho del fervor del público y le brindamos toda nuestra intensidad.

 – ¿En qué vienen trabajando este 2018 y cuáles son sus expectativas para lo que se viene?

Este 2018, estamos abocados a llevar los himnos de Vodevil a todos los rincones posibles con una gira de carácter federal. No descuidaremos la ciudad de Buenos Aires y sus aledaños, pero nos adentraremos a las profundidades de la provincia y también a Rosario, en principio. El límite es el cielo.

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