Pilsen: el punk maduro pasó por el Oeste

Como previa del 25° aniversario de su primer recital en vivo, el grupo liderado por el mítico Pil Trafa se presentó en Circus, San Justo. La lista consistió en un recorrido concreto por su corta historia -tres años y dos discos-, a lo que se sumaron algunos clásicos de Los Violadores y adelantos de lo que viene para la banda.

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El Tucán Barauskas entra raudo por la puerta de salida de Circus, en San Justo, y cruza la puerta que le indican, la que tiene una estrella de papel pegada. Son casi las 2.30 cuando el guitarrista se suma al resto de Pilsen, que espera para tocar luego de que Barrenkalles, Nok Nok y Los Tramposos calentaran el ambiente.
A las 2.50 los acordes de Northwestern Song dieron inicio a lo que sería una hora y media de canciones fundamentales para la banda. Con gorro de lana y los clásicos guantes –guardados en el bolsillo trasero del jean, en esta oportunidad-, Pil se mostró como siempre, expresivo y con la voz intacta, sin intentar disimular sus casi 60 años y mucho menos el bagaje que significa que más de la mitad de su vida haya estado plena de noches como estas -y eso que está fue muy tranquila-.
La primera explosión llegó con Cucarachas para el desayuno. El público, conformado en gran parte por ‘punks de los de antes’, no le escapa al pogo. Tampoco al impulso de revolear lo que más a mano tiene. Una lata de cerveza aterriza en la humanidad de Pil, que deja el escenario unos minutos y vuelve amenazando con suspender el recital si se repite. “Agresiones acá no, eh. Si quieren agredir, vayan a buscarlo al ‘gato’”, sentencia, sin que haga falta aclarar mucho más. Más adelante, las escena se repitió, como era de esperarse, y Pil reforzó lo dicho con: “hace 30 años éramos chicos, los Ramones, escupirse, qué sé yo… Ahora ya somos todos grandes”.
Fue el turno de Momentos del mundo, que abre el segundo disco de la banda, Bestiario, lanzado allá por el ’94; para luego dar paso a Seis novelas, homenaje de Pil -gran lector- al escritor Osvaldo Soriano. “Un tema que habla de la inquietud constante, de no dejar de buscar”, explicó.

Pilsen en Circus – San Justo

Estamos festejando 25 años desde que tocamos por primera vez. Si bien tuvimos una historia corta de tres años y dos discos, esta es la banda con la que queremos seguir haciendo cosas de acá en adelante”, aseguró en una pausa, dando lugar a que algún fanático gritara desde el fondo: “Aguante Los Violadores”.
Tras Dioses y faunos, canción de una de las formaciones del cantante, Pil y Los Violadores de la Ley; el Tucán cortó cuerda. El as bajo la manga mientras volvía el guitarrista resultó un improvisado –y perfecto- cover de The Clash, Guns of Brixton.
Un punto dentro de otro, que será parte del próximo disco de Pilsen, también fue de la partida; le siguieron Casa roja y Bajo otra bandera, que marcó otro de los momentos de mayor acción en la noche.
Todos queremos que aparezca Santiago Maldonado. Habíamos dicho ‘Nunca Más’ pero para la derecha es ‘Siempre Más’”, fue el comentario para que arranque Una marcha más, canción incluida en uno de los últimos trabajos de Los Violadores.

Más allá del bien y del mal, sin dudas, de los temas preferidos de los fans, estuvo en el recorrido de la noche del viernes 8. No faltaron, entre otros, Iván fue un comunista, Pogo en el ascensor, y para el cierre, Bajo un sol feliz.
La madurez de dos tipos de zapatillas gastadas como Pil y el Tucán, sumado al profesionalismo de los jóvenes Antulio Pozzio y Tomy Loiseau, baterista y bajista, respectivamente; da claras muestras de que a Pilsen todavía le queda mucho por dar. Eso sí: con menos escupitajos y reviente, pero con la misma fuerza punkrockera de antaño.

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Claudia Mercado

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