The Wailers en Argentina, ya son parte de la familia

Este viernes 8 se presentaron en el Estadio Obras Nonpalidece y The Wailers.

Tarde de verano, el sol y el calor se hacen sentir en el ambiente. El aire denso se apoya sobre las espaldas y los hombros de la gente que se va acercando a paso lento, con sonrisas en sus caras. Todos ligeros de ropa, los colores rojo, amarillo y verde se ven por doquier.

Con una temperatura de mas de 30º, podemos decir que The Wailers y el reggae se sienten en casa. No sólo por las condiciones climáticas, sino porque además, después de mas de 18 años visitando nuestro país, han logrado generar una unión y una mística entre ellos y el público. Haciendo mas que nunca honor al nombre de su histórico bajista Familyman.

El mítico estadio de Obras Sanitarias se preparó para recibir a la banda fundada por Bob Marley, Junior Braithwaite, Beverley Kelso, Bunny Wailer, Peter Tosh y Cherry Smith, y que diferencia de aquella vez en 2004, lo hizo bajo techo.

Toda esta comunión se vio potenciada debido que otra banda emblemática y referente del reggae latinoamericano también se presentó junto a The Wailers esta noche. Ellos son Nonpalidece, con más de 22 años arriba de los escenarios promoviendo la música de la isla.

En las entradas del estadio la Policía de la Ciudad llevó a cabo su cacheo exagerado e intimidatorio. Mas pendientes de encontrar un cigarrillo de marihuana, que algún arma o pirotecnia, verdaderos peligros para el público concurrente. Ellos se encargaron de recordarnos que no estamos en Jamaica y mucho más lejos aún, de la tan anhelada Zion. Pero hoy, Jah bendice el reggae que nos protege de todo esto.

A las 20 en punto RonDamon, la banda oriunda de Mar del Plata comenzó a calentar la pista en un estadio que se iba llenando muy lentamente. La banda de la feliz lleva un largo recorrido en la escena reggae local con 15 años de vida, desplegó todo su reggae lover, con un estilo bien marcado y consolidado. Un gran tándem de vientos entre trombón y saxo, y dos tecladistas que hacen que la banda tenga unos riddims mas que interesantes. Pasando por temas como: Pintar el mar; Puede parecer; Tu mirada; Life is so Beautiful; fueron llenando Obras con canciones de amor y esperanza.

La gente fue llegando, y comenzaron a colmar el campo, las dos populares y las plateas esperando por Nonpalidece, que dio apertura a las 21. Como nos tienen acostumbrados y al mejor estilo jamaiquino, la banda de Tigre con su formación habitual dio el puntapié inicial del show sin su cantante, dando lugar a un dub instrumental, que sirvió para que la gente que no se había sumado hasta ese momento, lo haga y ponernos en ambiente. El volumen del sonido subió, y con esto el bajo de Facundo Cimas y los coros de sus vocalistas comenzaron a marcar el groove de la noche. Nestor saludó al publico y Danger man saltó a escena seguido por Chalice, el Fuego en Nosotros y Resplandor; que debió ser interrumpido por el frontman al ver que una persona en el campo se encontraba desmayada. Nestor solicitó ayuda al personal de prevención para que puedan atenderlo, que hasta ese momento estaban más preocupados por que nadie se prenda un cigarrillo que por asistir a las personas ante el peligro del incesante calor.

El show se reanudó sin lamentar desgracias y dando lugar a Activistas donde el cantante tuvo el buen gesto de regalar botellas de agua a la gente del campo. Siguieron con el combo de temas de su segundo album Revolución, Tu sueño, Espejo y Nuestras Ideas, dando un mensaje a todos los autocutlivadores. Luego siguieron con Nosotros Andamos, Love Song, Tormenta, y su nuevo tema Keep the Fya Burning. Ya despidiéndose agradecieron por estos 22 años de trayectoria y dieron un especial saludo a Leo Rodriguez, su representante; desearon un buen año a todos y cerraron con Rasta No Palidece, Reggae en el Universo, Tu presencia y La flor. Después de 1 hora 20 arriba del escenario, Nonpalidece dejó cargado el estadio de una vibración positiva que se reflejaba en los ojos y caras de todo el público presente que esperaba a The Wailers.

La única mancha de la noche la dio una persona de prevención en el sector de populares, el cual aplicó una violenta golpiza a un espectador que se había acercado a la valla impulsado por la excitación del último tema de la banda: La flor. Como si eso no hubiese sido suficiente, unos pocos minutos después, en el intervalo de espera para ver a la banda de Junior Marvin, la misma persona de prevención, que evidentemente “autoasumió” un rol mas de patovica de boliche que de prevención, se acercó prepoteando de modo intimidatorio e incluso violento hacia un espectador que sólo se había acercado a la valla de la popular para mirar el campo. Lamentable actitud violenta y autoritaria de este personaje. El público al ver esto rápidamente no se quedó callado y se solidarizó con el chico abucheando al patovica y teniendo éste que retirarse.

Pasadas las 23:10 y después de una media hora de preparación, The Wailers saltó a escena con un “¡Hola, Bienvenidos, Irie!”, por parte de Junior Marvin. La banda comenzó con una introducción instrumental donde ya se veía en escena al gigante Junior Marvin como guitarra líder y voz, Junior Jazz en guitarra, el gran Aston “Familyman” Barrett en bajo, Aston Barrett Jr en batería, Peter (Sprangy) Williamson en teclados y voz, Javaughn Bond en teclados, luego entró el vocalista Josh Barrett y la vocalista Alaina Reed. El grupo comenzó el recorrido por sus tan esperados clásicos abriendo con Positive Vibration, Wake up and Live, Bufalo Soldier y This is Love cantado por Junior, seguido por Roots Rock Reggae y Heathen entonado por el histórico tecladista Williamson, dándole lugar a un gran solo de guitarra de Marvin, seguidos por un solo de bajo y batería en un dub versión del tema. Luego, Marvin cantó Natty Dread y I Shot the Sheriff pasando por Midnight Ravers y se tomaron unos segundos para interactuar con el público, sorprendiendo con un: “Hola, ¿cómo estas amigo?”, en español. Tras esto, la banda llenó de amor y buena energía el estadio con Three Little Birds y One Love, para después cerrar bien high con Jammin’ y Exodus, concretando así una hora y media de show.

La gente terminó aplaudiendo a mas no poder, demostrando el afecto, el respeto y la gratitud para con la mítica banda que marcó un antes y después en el reggae, en Jamaica y en el mundo. El público feliz, con una sonrisa aún más grande de la que tenían cuando habían llegado, se fueron bendecidos con la música de la isla. ¡Larga vida al reggae!

Nya Bless

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