Vera Nois no se casa con ningún género

La primera vez que fui testigo de la música de Vera Nois fue en el Teatro Monteviejo, en un show organizado por los muchachos de Chancho Discos. Fue agradable encontrarse con una artista de esas que, de alguna manera, se exorciza en escena. Me intrigó su mezcla de sonidos y de géneros. Sonidos provenientes del Caribe, de los Andes, de la electrónica; una Stratocaster y una mujer tirando sonidos desde sus adentros, en una especie de ritual urbano aderezado con los misterios e imaginarios de las plantas y las estrellas. También me intrigó su rostro, el cual me era poco común en esta ciudad que aún no conozco bien. Todo, en conjunto,  generaba una energía particular.

En pleno centro porteño, con un millón de historias, ruidos y agite alrededor, Vera tiene su cueva mágica. En ella conviven charangos, sintes, ukuleles, bilimbaos, maracas, tambores, cables, teclados, secuenciadores y varios bártulos más que, a través de ella, encuentran una forma de convivir y convertirse en algo mejor juntos. Allí nos dispusimos a conversar un rato sobre esa cosa que hace también que los humanos seamos un poco mejores, llamada música.

Fotografías por: Miguelangel ‘Chivo’ Machado García @chivomachadogarcía

Alias ‘Vera Nois‘ cuenta que es oriunda de Lanús, con ancestros provenientes de Lituania, y así se resuelve el acertijo de su rostro. Se confiesa amante del rock progresivo, y el folklore latinoamericano le llegó por azar. Así comenzamos a resolver, o más bien a disfrutar, el acertijo de sus sonoridades.

Vera toca la guitarra eléctrica y la criolla, el corno francés, el piano, la percusión y todo lo incorpora a su trabajo. Comenta que por mucho tiempo tocó en varias bandas y lo de «multi-intrumentista» se fue dando de a poco, en un proceso de experimentación y aprendizaje.

En 2016 publicó su primer disco, homónimo y portador de diez temas. En él, explica, que buscaba un sonido más de banda, un trío para ser preciso. La palabra con la que describe su primer álbum es: “Influencias”. Pues siente que en él vació todo lo consumido y digerido de otros artistas durante su vida hasta ese momento. Es un disco con un sonido más rockero y el puntapié inicial de su carrera solista. Lo produjo junto a su cómplice musical Marco Bailo, quién sigue siendo el depositario de la confianza de Vera a la hora de plasmar su música.

Fotografías por: Miguelangel ‘Chivo’ Machado García @chivomachadogarcía

En 2018 editó su segundo disco titulado Imaginarios, en dónde el folklore y la electrónica tomaron un plano irrefutable sin dejar de lado ese tono característico y rústico de su Stratocaster. Mientras avanza la conversación, Vera describe su proceso creativo, la improvisación tuvo un papel protagónico en la construcción de los temas. Este álbum contiene ocho canciones que te llevan desde momentos que parecieran invitarte a bailar, hasta trances sonoros que evocan algún tipo de ritual en mitad de alguna selva eléctrica.

Este 2019 Vera Nois nos trae un nuevo trabajo. En exclusiva compartió conmigo esa tarde los tres tracks que presentará esta vez en formato de EP. Para esta oportunidad, sobre todo en la parte vocal estuvo experimentando con formas verbales y melódicas caribeñas, algo de oscuridad también pincela los temas. Para mediados de este año podremos presenciar la publicación del nuevo trabajo de esta artista que, según sus propias palabras, no quiere casarse con ningún género musical y planea pronto pisar suelo europeo con su «pachamama psicodélica».

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